El viaje

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Ruta por Marruecos

Nuestro deseo era continuar el viaje Barcelona-Estambul que realizamos en el 2007. Salir desde Estambul y, atravesando Turquía por el norte, Georgia, Armenia y Azerbaiján, llegar hasta Teherán.Pero la falta de tiempo y la inestabilidad en Irán nos obligan a cambiar los planes y decidimos continuar el viaje Vigo-Gibraltar que hicimos hace años, cruzando el estrecho y atravesando Marruecos de norte a sur.

Saliendo desde Ceuta pasamos por Tetuán, Chefchaouen, Fez, Ifrane y Azrou; desde allí atravesamos las montañas del medio atlas para salir a Midlet. En Rachidia giramos al oeste y por Goulmima, Tineghir y Kelaa M´Gouna, recorriendo la ruta de las kasbas, llegamos hasta Quarzazate. Desde Quarzazate cogemos un autobús hasta Marrakech, pues atravesar el Atlas en bici en esta época del año es una tarea imposible.


Consejos para los que quieran viajar en bici a Marruecos:


Marruecos no es un país para viajar en bici. Las temperaturas altísimas, la dureza del terreno y el mal estado de las carreteras hacen el viaje muy incómodo. La probabilidades de problemas digestivos por alimentos en mal estado o la deshidratación son altas.

Nosotros salíamos a las 6 de la mañana, aún de noche, y finalizábamos hacia las 11 o 12. A partir de esta hora, si vas en bici, el aire en lugar de refrescar quema.Imprescindible una buena crema solar con factor de protección alto.

Lo mejor es prescindir del saco de dormir, esterilla y tienda pues hay que cargar con el peso y no se le saca rendimiento. Cualquier hotel o Maison d´Hotes es preferible al camping y los precios son bajos.No cargar con ropa. Una muda es suficiente. Cuando lavas la ropa seca en cuestión de minutos y en caso de necesidad en los mercados hay de todo y a mitad de precio que aquí.

Una alternativa más cómoda aunque menos interesante es viajar a lo largo de la costa donde las temperaturas no superan los 30 grados.

Etapas





Miércoles 15 de Julio. Etapa 1. Ceuta-Martil (42km. )

Salimos de Vigo el martes 14 a las 6 de la tarde en la línea de autobuses DAINCO y llegamos a Algeciras a las 11 del Miércoles. El autobús nos deja en el puerto. Sacamos los billetes para el Ferry (40 euros por persona) y embarcamos a las 12. En una hora estamos en Ceuta, desembalamos las bicis y comenzamos la ruta. A la salida de Ceuta paramos a comer.
Cruzar la frontera nos lleva tiempo. El ambiente es bastante caótico y un poco estresante; no hay información y los policías, con malos modos, te mandan atrás, adelante; no sabes en que ventanilla hay que sellar el pasaporte. Nos hacen cubrir un papel con un sinfín de datos y entre tanto se acercan algunos a ofrecer cambio (o hachis).
Superado este primer obstáculo pedaleamos por una carretera llana que discurre por la costa hasta Martil, donde paramos en un camping un poco descuidado. La playa está llena de gente, todos del país; no vemos extranjeros. Las mujeres se bañan vestidas. Al anochecer cenamos hamburguesas en un chiringuito, junto a la playa.



Peñón de Gibraltar


Playa de Martil 


Jueves 16 de Julio. Etapa2. Martil-Chechaouen (88km. )

Por la mañana, cuando salimos de Martil, los dependientes de los numerosos comercios, tiendas y restaurantes que hay a lo largo de la playa duermen en la acera delante de sus locales. Al pasar Tetuán la carretera comienza a subir y nos adentramos en las montañas del Rif.
Las aldeas, con casas blancas están situadas lejos de la carretera, junto a la falda de la montaña y los campesinos visten todavía los trajes típicos con rayas rojas y sombrero de paja adornado con flores. Por la carretera caminan pequeños burros con cargas de paja inmensas en difícil equilibrio. Los cauces de los ríos, sin agua, están llenos de adelfas en flor.
A tres kilómetros de Chaouen, por primera vez en nuestros viajes, tenemos que bajar de la bici y caminar porque la cuesta es imposible. Nos alojamos en el hotel Madrid, pequeño, coqueto y caro para ser Marruecos ( 40 euros la habitación ) pero con desayuno de buffet libre. Una buena alternativa es la pensión Souika, cerca de la plaza, limpia y 5 euros por persona.
Por la tarde comemos ensalada y tajín de legumbres, muy rico, en la plaza Uta-el-Hamman y recorremos la medina. Las casas están pintadas de azul. Compramos fruta y cenamos en la habitación del hotel.



Hotel Madrid



Calles de Chaouen



"La Vida Colorada"



Viernes 17 de Julio. Etapa 3. Chaouen-( ......). (150km. )

De Chaouen a Fez hay 210 km. Tenemos que repartir esta distancia entre dos etapas. Tratamos de recorrer lo máximo posible este día sin saber donde dormiremos pues en el mapa no aparece ningún pueblo a mitad de camino.
La carretera es mala, con muchas curvas y constantes subidas y bajadas. Los autobuses , que no llevan aire acondicionado, circulan con las puertas abiertas hacia afuera, lo que supone un riesgo importante para peatones y ciclistas y hay que ir atento; además, los camiones llevan la salida del tubo de escape hacia la derecha y cuando te adelantan mandan una bocanada de humo negro (aquí no hay ITV)que te abrasa las piernas y te deja sin respiración durante un rato.
En los alrededores de las aldeas la basura compuesta de productos no degradables como envases de plástico se extiende por todas partes; restos de bolsas de plástico vuelan con el aire y se enganchan en las ramas. Al mediodía paramos a comprar agua y comer fruta en Quazanne. Comemos un tajin muy picante en Ain Defali .
Al final de la tarde estamos en una zona sin nada con síntomas de desidratación. A los 150 km. Llegamos a una aldea y decidimos parar porque no podemos más. Junto a la carretera hay una especie de bar que llevan tres hermanos. Para comer nos preparan un bocadillo de atún que es lo único que tienen. Para dormir nos ofrecen la acera que hay delante de su negocio, donde al cerrar se acostarán también ellos y algún otro. Pero la lata de atún estaba en malas condiciones y pasamos la noche sin poder dormir con ganas de vomitar.



Salida de Chaouen


Puente en Jorf el-Melha


 Compañeros para dormir



Sábado 18 de Julio. Etapa 4. ( ......)- Fez (60km.)

Por la mañana estamos sin fuerzas y con nauseas a causa de la intoxicación. Ni siquiera somos capaces de beber agua, que es fundamental para continuar en la bici. Aún así montamos y conseguimos llegar a Fez al mediodía tomando únicamente una coca-cola en el camino.
En la entrada a Fez un chaval en moto nos guía hasta un hotel barato pero impresentable. Todo está completo pero al final conseguimos una habitación climatizada en el Mounia Fez Hotel , cerca del centro. ( 40 euros ) .
Fez es una ciudad muy poblada ( Un millón de habitantes ). Es una de las cuatro ciudades imperiales de Marruecos . La medina es la mayor zona peatonal del mundo, y fue declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO . Estamos a 44 grados. Me resbala el sudor por la cabeza, llevo el cuerpo mojado. Por la calle hay abundantes restaurantes, pastelerías , lugares donde dan zumos naturales de todas clases, heladerías, locutorios, puestos de internet… Todo cuesta la mitad que en España. Al atardecer las calles se llenan de gente y hay un gran bullicio, sobre todo en la avenida de Hassan II. También hay muchas mujeres con niños pequeños pidiendo limosna.
Al día siguiente cogemos un guía (10 euros) y alquilamos un taxi grande (20 euros) para recorrer la ciudad. Vamos a los miradores panorámicos ( No vale la pena ), visitamos una fábrica de cerámica y el barrio judío. Al medio día el guía nos abandona en la entrada de la medina con el pretexto de que había finalizado su horario.
En realidad, para visitar la medina no es necesario guía. Hay diversos itinerarios señalizados con varios colores y si no te sales de la ruta principal es difícil perderse. Las calles son tan estrechas que las mercancías solo pueden circular en burros. Por supuesto visitamos las famosas Tanerías donde curten y tiñen las pieles. Dedicamos el resto de la tarde a tomar zumos de naranja y descansar.


Cortando teselas de cerámica



Palacio en Fez



 Curtidores de cuero
 


En la fábrica de cerámica


En la medina de Fez


Lunes 20 de Julio. Etapa 5. Fez-Ifrane- Azrou ( 88km. )

Recuperados ya de la intoxicación salimos tarde por aprovechar el abundante desayuno del hotel. Así, al poco rato ya estábamos padeciendo una temperatura superior a 40 grados viéndonos obligados a coger agua en una fuente donde bebían animales. La carretera, bordeada por bosques de encinas, va cogiendo altura hasta el medio Atlas . En los márgenes, muchachos pasan el día acostados sobre cartones intentando vender un tarro de miel a los coches que pasan.

A pocos kilómetros de Ifrane nos quedamos sin agua. Con la garganta seca y los labios agrietados tenemos que parar. Por suerte aparece una única casa solitaria en el camino donde están regando con agua que extraen de un pozo a gran profundidad. Entablamos conversación por signos con el campesino y su familia que solo hablan árabe o bereber. Intento reparar su bicicleta vieja sin éxito porque le faltan piezas; hacemos fotos que prometemos enviarle a una dirección escrita en caracteres ininteligibles y al final nos dice: ¿Para que quereis ir a Ifrane o Azrou, si teneis mi casa?.
Paramos a comer en Ifrane a precio español. Es un curioso pueblo cuyas casas imitan las casas de montaña de Suíza o Austria. Cerca hay una estación de esquí a la que va el pijerío de Fez y Marrakech, sobre todo porque el Rey Mohamed VI tiene aquí un palacio con unos jardines impresionantes cuidados por cientos de empleados.
El cielo se nubla y caen unas gotas. Al atardecer, después de la siesta, continuamos camino a Azrou. Poco antes del pueblo encontramos un camping pequeño, con hierba, cubierto de cerezos e inusualmente limpio; incluso con duchas de agua calentada en una caldera de leña con serpentín. Cerca hay una pequeña tienda donde se puede comprar algo de comida.
Encontramos a Jose y Montse, una pareja de de Bilbao que viajan en autocaravana con sus dos hijas y nos invitan a cenar tortilla de patatas, jamón, queso, cerveza…… Un regalo inolvidable!.
El camping lo lleva Hassán, Un personaje que anduvo treinta años por el mundo, conocido por viajeros de toda Europa y al que es difícil pagarle porque suele estar colocado: “ …Y si marchais sin pagar pues, ¿Qué problema Hay?...” Alquila también habitaciones a 15 euros.


Familia en Itzer
 
 
Camping en Azrou




Martes 21 de Julio. Azrou-Fuentes de Oum Ribia. (70km.)

En un principio habíamos pensado seguir la carretera Nacional 8 que bordeando el medio Atlas une Fez con Marrakech, pero en Ifrane un guía de montaña nos habló de una ruta que desde Azrou se adentraba en el medio Atlas hasta unas cascadas donde los bereberes daban comidas y sitio donde dormir.
La carretera muy estrecha y con una exigua capa de asfalto asciende entre bosques frondosos, pasa por un amplio valle con pastores bereberes y atraviesa bosques de cedros milenarios. Paramos a descansar en un lago lleno de tortugas donde encontramos a tres holandesas que viajan en un todo terreno con dos guías marroquís, y después de un largo descenso llegamos a las Fuentes de Oum Ribia.
En este lugar hay una espectacular cascada que forma una poza donde se bañan los lugareños. Además afloran diversas fuentes de agua salada y fuerte caudal. Nos alojamos en el único “hotel” del lugar: una habitación caliente con tres colchonetas en el suelo cubiertas por mantas (100 Dirhams). En la cascada nos encontramos de nuevo a las holandesas y después del baño comemos un tajín de cordero y legumbres y un té con menta junto al río ( 90 dirhams). De noche las paredes de la habitación desprenden un calor sofocante.


Bosques de cedros en el medio Atlas


Cedro milenario



Lago con tortugas



Cascada de Oum Ribia


Tajín junto al río
 


En la cascada
 


En el hotel


Miércoles 22 de Julio. Fuentes de Oum Ribia- Itzer. ( 100 km. )
Decidimos ir al sur. Salimos al alba por una larga pista que atraviesa parte del medio Atlas ascendiendo entre bosques de cedros y bajando por pastizales verdes sucesivamente para enlazar con la carretera que va a Midlet y Rachidia. En algunos tramos el camino no es apto para las bicis y tenemos que caminar, en otros la pista se ha desplomado de la ladera por las riadas o está interrumpida por árboles caídos; a veces cruzan macacos a los que no conseguimos fotografiar. Alguna vez nos perdimos y tuvimos que desandar el camino porque las pistas no están señalizadas.
Pasado el mediodía llegamos a una aldea en donde conseguimos dos cocacolas y unas galletas. Descansamos junto a un río de agua salada. Por la tarde cruzamos el puerto más alto y después de una larga bajada llegamos anocheciendo a Itzer donde tomamos té con menta y compramos comida para la cena.
Como no hay hotel nos parece mas conveniente dormir en la plaza del pueblo mejor que en los alrededores. Por la noche nos despiertan tres guardias civiles y nos invitan a tomar té junto al cuartel. Charlamos un rato y les enseñamos fotos del viaje.



A través del medio Atlas


Complicados caminos


Baño en un río salado


Llegando al puerto




Jueves 23 de Julio. Itzer-Zaida-Rachidia. ( 20km. + 170 km. )

Salimos temprano hacia la carretera nacional 13. Paramos un momento para ver salir el sol . Hacemos 20 km. hasta Zaida, nos duchamos en un local por unos dírhams, desayunamos y esperamos un autobús que nos lleve a Rachidia porque necesitamos recuperar un día y el larguísimo puerto que después de Midlet atraviesa el alto Atlas si ningún punto de agua nos parece infraqueable con este calor.
El autobús es de película; tenemos que trepar con las bicis al techo y atarlas con cuerdas. En las paradas sube una procesión de vendedores ofreciendo a gritos bebidas, comida, higos, collares o libritos del Corán.
En Rachidia el calor es sofocante; las calles están desiertas. Hacemos un tour por la ciudad buscando hotel acompañados a veces por algún guía voluntario. Al final nos quedamos en el hotel Rachidia ( 25 euros ), junto a la estación de buses porque es el único que tiene aire acondicionado. Debo explicar que el aire acondicionado te permite estar en la habitación a 30º cuando en el exterior la temperatura es de 45º.
Al anochecer abre el mercado y una marea de gente sale a las calles. Buscamos fruta pero solo hay higos chumbos, melones y sandías , al final encontramos unas naranjas secas, algún plátano y unos yogures para la cena. Hacemos llamadas a casa y tomamos unos helados.


Colocando las bicis


Garganta del río Ziz


Mercado nocturno en Rachidia




Viernes 24 de Julio. Rachidia-Goulmima. ( 66 km.

De Rachidia a Goulmima no hay un solo punto de agua. Desconocedores del terreno salimos a a las siete de la mañana cargados con tres litros de agua cada uno, por si acaso. Pero la carretera es llana y el calor a esta hora moderado, así que a las diez y media ya estamos en la ciudad. En la entrada tomamos un café y encontramos a Jordi y Mónica, una pareja de Barcelona que viajan en un todo terreno acompañados de un guía y después de la ruta de las kasbas pretenden atravesar el desierto hasta EL-Aiún, en la costa del Sahara occidental.
Goulmima es una ciudad pobre; no hay turistas ni hoteles, pero hay un camping con piscina y servicios limpios, porque hace tiempo que nadie los usa. Comemos el conocido tajin de carne y legumbres con coca-cola y pasamos la tarde en la piscina con todo el camping para nosotros solos. Al anochecer las calles se llenan de gente en bicicleta. Nunca hemos visto tantas bicicletas juntas, ni siquiera en Shkoder ( Albania ). Hassan quiere que nos quedemos en su casa a pocos kilómetros hasta el domingo, porque es la boda de su hermano y podremos comer y divertirnos lo que queramos. Por la noche no podemos dormir por el calor.


Oasis de Goulmima


Amigos de Barcelona


Camping en Goulmima



Sábado 25 de Julio. Goulmima-Tinerhir. ( 77km. )

La ruta de Rachidia a Quarzazate se conoce como la ruta de las Kasbas. El terreno es desértico pero donde surge agua se forma un oasis con palmeras y hay un pueblo. Así, saliendo muy temprano y haciendo etapas relativamente cortas de un oasis a otro el camino es muy fácil.
Hoy ya solo llevamos litro y medio de agua cada uno. En Tinejdad paramos a desayunar y a fotografiar kasbas. A las once y media ya estamos en Tinerhir. La mejor opción para hospedarse es la Maison d´hotes “Return to calm”, en la entrada del pueblo a mano izquierda; habitaciones con baño, limpias y bien decoradas por la chica francesa que lo lleva ( 15 euros la habitación doble ).
Aquí tampoco vemos ningún turista. Comemos con los del pueblo; cambiamos el tajín por pollo con verduras. En el té entablamos amistad con Mohamed , emigrante en holanda , quien nos enseña el pueblo: el barrio judío, donde las mujeres divorciadas tejen alfombras, el mercado de las mujeres y el de los hombres, pues están separados. Aquí se rodó parte de la película "Lawrence de Arabia".
Celso compra un kilim bereber pequeño que cargará durante dos días más en su bici.



Ali Farka



Carretera a Tinerhir
 





Maison d´hotes "Return to calm"



Domingo 26 de Julio. Tinerhir- El-Kelaá M´Gouna. ( 77 km. )

El terreno es llano hasta Boulmane Dades donde el río Dades forma un espectacular cañón de poca profundidad con frondosos palmerales que se extiende unos treinta kilómetros hasta Kelaa M´Gouna, conocido como el Valle de las Rosas. Los habitantes cultivan hierbas aromáticas en sus huertos y flores con las que elaboran agua de rosas y perfumes. Desde aquí la carretera baja y discurre por el fondo del valle cerca del río hasta Kelaa M`Gouna.
Justo antes del pueblo hacemos una parada para ojear alfombras que posiblemente compraremos en Marrakech. Siendo esta una ruta turística nos extraña que no veamos a nadie de fuera . Cogemos el mejor hotel: Hotel M`Gouna *** ( 30 euros la habitación doble) ), situado en una colina que domina la ciudad, con vistas expectaculares del valle y con piscina. Como ya es costumbre somos los únicos huéspedes. Comemos en el pueblo, disfrutamos de la piscina y al atardecer bajamos a curiosear por el mercado, donde compramos algún regalo. Aquí no hay helados.


Kasba en Tinerhir


Hotel M´Gouna
 




Lunes 27 de Julio. El-Kelaá M`Gouna- Quarzazate- Marrakech. (90 km. + 205 km.)


Desde Kelaa la carretera continua por el valle del Dades con su extenso palmeral . Numerosas y espectaculares kasbas pueblan ambas márgenes del río. En Skoura paramos a desayunar. Están en plena faena del mercado; se parece a las ferias que había aquí hace tiempo en los pueblos que son centro de comarca; gente acarreando ovejas al cuello, enseres y productos de todo tipo. En estos ambientes obtendríamos sin duda las fotografías más interesantes del viaje pero nos abstenemos porque no les gusta nada que les saquen fotos y no queremos faltar al respeto en un país en el que estamos como huéspedes.


Kasbas en Kelaa M´Gouna



Quarzazate
 
Quarzazate es una ciudad grande, extensa, con muchas avenidas nuevas. Nada más entrar en la estación cogemos un bus (con aire acondicionado) que nos llevará a Marrakech, donde finalizaremos el viaje.
Cuando desde el bus observamos la carretera serpenteante que durante ochenta kilómetros asciende sin cesar hasta el puerto por el que, a dos mil quinientos metros, se cruza la cordillera del Atlas nos damos cuenta que sería una empresa agotadora de varios días hacerlo en la bici.



Cruzando el Atlas





En Marrakech hay una ola de calor; el termómetro de la bici marca 47 grados a la sombra. Nosotros no sabíamos lo que era eso. Cuando voy a la sauna en el gimnasio no siento tanto calor. Montados en las bicis llegamos a la famosa Plaza de Jema el Fna, vemos dos hoteles baratos pero impresentables y nos quedamos en el Hotel Alí (30 euros habitación doble con desayuno) con aire acondicionado, aunque enfría poco ( con este calor no sé como funciona). Nos duchamos y al anochecer salimos a ver el ambiente de la plaza llena de gente, donde pululan aguadores, músicos, bailarines, cuentacuentos, predicadores, barberos, encantadores de serpientes, monos, vendedores de muelas y dentaduras postizas usadas y un sinfín de personajes que antaño eran reales y hoy buscan la foto del turista para sacar unos dírhams.





Martes 28 de Julio. Marrakech.

Por la costumbre nos levantamos pronto. Los comercios no abren hasta las diez. La gente se dirige a sus trabajos. Aprovechamos para ver la parte no comercial de la medina.
-¡Hola amigos! …Españoles?... De donde? …Barcelona? …Ah! Galicia… Vigo, La Coruña, Deportivo de la Coruña..sí… bienvenidos ; yo no dinero, yo amigo, españoles y marroquís primos hermanos… ( es la fórmula que utilizan en Fez o Marrakech para entrarle al turista fingiendo una amistad desinteresada).
Nos enseña las curtidurías con una amplia explicación y nos lleva a la tienda del amigo a ver si compramos algo. Nos pide 100 dirhams de propina y le damos 20 (2 euros).
Después de ver las curtidurías nos dirigimos a la zona donde están las tiendas de alfombras. Entramos en el bazar de Haj Ahmeb Jouti, conocido como “Brik” ; seleccionamos dos piezas del sahara y después de un tiempo de regateo llegamos a un buen trato que celebramos con un té.
Esa noche cenamos en los humeantes chiringuitos de comida situados en el centro de la plaza y nos despedimos de Marrakech.

Plaza de Jema el Fna


Tatuaje con Henna



Paseando por Jema El-Fna



Tienda de alfombras de "Brik"






Cena en la Plaza de Jema el Fna



Miércoles 29 de Julio. Marrakech-Tanger.

Con las alfombras cargadas en el portaequipajes las bicis se hacen incontrolables y tenemos que ir a pie hasta la estación, donde cogemos un bus a Rabat y de allí otro a Tanger, para embarcar hacia España.



Porteando alfombras